Bienvenidos de nuevo a un blog,
En esta entrega les ofreceremos todo aquello que esperaban desde hace tanto tiempo y no habían podido disfrutar, viajando sin moverse del asiento por aventuras jamás contadas. We start here..
5 de la mañana, despertador, ducha, metro, Estació del Nord. Por un minuto pierdo el bus que me dejaba una hora antes de que empieza la facturación, y acabo cogiendo el que llega a la hora de facturar. La maleta finalmente pesa 19 kilos, 4 más de lo que debería, con lo que he de pagar 40€.. lo bueno que sólo había pagado 20 por el billete. Seguridad y dentro, es lo que tiene Girona, pequeño pero todo va muy rápido. Namás llegar ves dónde has de ir, caminas 100 m y llegas al único punto de seguridad, un pin pan.
Un viaje de avión, siempre, se hace un poco interminable y esas cosas... y si alguien se queja de que las azafatas de lineas low cost, son eso, low cost, que coja un vuelo a Estocolmo (Skavsta). Una vez llegado al aeropuerto voy a por mi ticket de Flygbussarna y veo que una chica delante mío le pregunta cosas en castellano (? estamos en Estocolmo) a la chica de los tickets. Cojo mi ticket, salgo fuera y viene esta chica a preguntarme en inglés y le respondo en castellano. Hablamos de todo, ahí y en el bus y me acaba pidiendo el teléfono para quedar algún día aquí o en Barcelona (vive en un pueblo de por allí), lástima que no me acababa de hacer...
Ya en tierra, me encuentro con mi compañero de habitación, que no se parece al de las fotos, y esperamos a mi mentora, mientras la otra chica desaparece. La mentora, es una estudiante de mi universidad y su acometido es ayudarme con la vida por aquí, una especie de oficina de turismo andante, rubia de ojos azules y muy maja en todos los aspectos.
Así que cogemos el metro, ya casi de noche (eran las 15.30) y es que aquí anochece a esa hora y a las 16.30 empieza la noche y en verano es al revés, no hay casi noche. La tarjeta de metro te la dan con una especie de funda con la que puedes pasar tu tarjeta como una tarjeta de crédito, sin sacarla de la funda. Con estas cosas te das cuenta de lo grandes que son, ellos y ellas.
Medborgarplatsen, o más corto, Medis, es la parada que está mas cerca de la residencia, aunque Skanstull queda aquí al lado también. La calle que nos lleva a la residencia sería como una especie de Via Laietana o mezclada con las tiendas de Portal de L'Àngel, McDonald's (hay unos cuantos por aquí) y un Doner Kebab a 1 minuto de aquí. Ah! en los sitios de comer suele haber jarras de agua gratis, es decir, aquello de "¿me da un vaso de agua por favor?" se cumple aquí en todos los lados también.
La residencia está encima de las galerías Skrapan, donde hay más tiendas, cafeterías, etc. Lo primero que llama la atención de la residencia son las puertas electrónicas con una apertura un poco extraña. La habitación está bastante nueva (tiene medio año) y la calefacción en su punto.
El primer día me sirve para conocer a algunos de los compañeros de aquí; hay un barcelonés, italianos, un Vicentín, franceses, alemanes, australianos, portugueses, escoceses... y poco más, me duele la cabeza y tengo sueño, a dormir.
sábado, 19 de enero de 2008
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